Capital Punishment Boxing Gym

Capital Punishment Boxing Gym

Text and Photo By Juan Maldonado

 

Tengo recuerdos muy gratos de mi niñez en Ecuador viendo boxeo con mi padre. Yo nunca olvidaré la pelea de Mohammad Alí vs. Ken Norton en la cual Alí sufrió una rotura de mandíbula. Fue ahí, que las emociones de mi padre causaron la destrucción prematura del sillón de mi casa cuando el saltó con mucha emoción. Leyendas como George Foreman, Rocky Marciano, Joe Frazier, and Mantequilla Nápoles son figuras boxísticas que siempre  vivirán en mis recuerdos.

Cuando era niño, recuerdo la pregunta típica: “¿Qué quieres ser cuando tu crezcas?” Y mi respuesta siempre era, “Yo quiero ser un pugilista.” ¡Siempre me gustó el sonido de esa palabra! Cuarenta años después, y esa misma pasión que tenía cuan niño todavía fluye por mis venas. Este deporte que algunos lo consideran tal vez un poco violento, yo lo veo como un baile elegante. Un baile que pocos lo hacen bien, un baile que crea carácter, tenacidad, y esperanza. Los melodiosos sonidos de sacos de boxeo, cuerdas de salto, y gruñidos de los boxeadores bailando frente al espejo son sonidos melodiosos para mis oídos.

Existe una gema escondida aquí en Harrisburg donde tú puedes oír esos sonidos y ver las esperanzas de boxeadores luchando por hacerlas realidad. El gimnasio de boxeo Capital Punishment localizado en la calle Vernon está en el corazón de la ciudad. Jóvenes y adultos llegan aquí a enriquecer y afilar sus habilidades pugilísticas.

En éste gimnasio tú puedes probar tus límites físicos y convertirte parte de un equipo. Esta es la casa fuera de casa para muchos de los chicos que van al gimnasio. Los entrenadores Alexis Perez, Juan Perez, José Martínez, y Wayne Thompson, son duros con los chicos, pero es ese tipo dureza la que construye fuerza y alimenta el alma. Es ese tipo de dureza la que te enseña como entrar con un jab, perfeccionar el gancho, pararse correctamente, y hasta cómo enfrentarse a un zurdo.

En cuanto a liderazgo, así como tener un buen mentor, son características muy importantes en la formación de la vida de un joven. Bien es cierto los entrenadores tienen trabajos de tiempo completo, ellos están aquí día a día, cultivando los atributos y habilidades que estos pequeños boxeadores poseen. Estos entrenadores son exactamente el tipo de ejemplo que puede influenciar y cambiar la vida de un joven.

En el boxeo, tú te pones a prueba a ti mismo puesto que tienes que enfrentar la parte física y mental propia antes de enfrentar a tu oponente. Esta práctica te da las herramientas necesarias para sobrepasar obstáculos en la vida. Un testamento muy válido de este concepto es el saber que Capital Punishment ha ganado muchos torneos de boxeo. Este pequeño gimnasio en Harrisburg está poniendo su marca en el ámbito nacional.

Pero, Capital Punishment no puede hacer todo lo necesario solo. La fuerza muchas veces viene en la forma de ayuda comunitaria. Es por eso que Capital BlueCross, la cual es una compañía local de seguros médicos, ha decidido asistir al llamado de ayuda. Siendo un conocido aliado comunitario, Capital BlueCross está en el proceso de establecer parámetros de ayuda para que se impulse e incentive este deporte. De esta manera, también apoya las actividades de liderazgo queCapital Punishment provee a sus boxeadores. Sea promulgando buenos hábitos de salud, desarrollando programas para combatir la diabetes, o promoviendo el eslogan de “Vive al Máximo,” Capital BlueCross sabe que hábitos saludables crean comunidades con buenos índices de salud. El apoyo al gimnasio Capital Punishment no es sólo un apoyo alineado con la visión de responsabilidad social y corporativa, sino también una avenida para cultivar y desarrollar la idea de tener jóvenes saludables en nuestro vecindario.

Así es que, la próxima vez que estés en Harrisburg, haz una parada y visita el gimnasio de boxeo Capital Punishment. Pero, ven listo para sudar, listo para aprender, pero lo más importante, ¡ven a convertirte en un mejor tú! ◆

 

As a child in Ecuador, some of my best moments were watching boxing matches with my father. I will never forget the Mohammad Ali vs. Ken Norton fight when Ali’s jaw was broken. My dad’s emotions took over, and our living-room couch met an early demise when he jumped up with excitement.

Legends such as George Foreman, Rocky Marciano, Joe Frazier and Mantequilla Nápoles are boxing icons that will live in my memories forever.

As a child, I remember being asked: “What do you want to be when you grow up?” My answer was always, “I want to be a pugilist!” I always loved the sound of that word.

Fast forward 40 years, and that passion still runs through my veins. What some consider a violent sport, I see as an elegant dance. A dance that few do well and that builds character, tenacity and hope. The melody of speed bags, jump ropes and the grunts of fighters shadow boxing are music to my ears.

There is hidden gem right here in Harrisburg where you can hear those sounds and see the hopes and dreams of aspiring boxers come to life. The Capital Punishment Boxing Gym on Vernon Street is in the heart of the city. Young and old come here to polish and hone their boxing skills.

In this gym, you can test your limits and become part of a team. It is a home away from home for many of kids. Coaches Alexis Pérez, Juan Pérez, Jose Martínez and Wayne Thompson are tough on them, but it’s the kind of toughness that builds strength. It teaches you to lead with the jab, work on your upper cut, stand correctly and how to face a south paw.

Leadership and mentoring are very important in a young person’s life. Even though they have day jobs, the coaches are here every day, cultivating the skills, abilities and potential that many of these kids possess. They are great examples of the impact that the right influence can have on a child’s future.

In boxing, you test what you are made of, because you must face yourself physically and mentally before you can face your opponent. It gives you the tools to overcome obstacles in everyday life. A testament to this is the fact that Capital Punishment has several national champions in its ranks. This very small gym in Harrisburg is making its mark on the national boxing world.

But Capital Punishment can’t do this alone. Strength often comes from community support, and local health insurer Capital BlueCross has answered the call. As a committed community partner, Capital BlueCross is in the process of establishing support avenues incentivizing the sport. It is supporting the mentoring efforts Capital Punishment Boxing Gym offers every day. Whether teaching healthy habits, developing diabetes programs or promoting the “Live Fearless” mantra, Capital BlueCross believes that healthy lifestyles make healthy communities. Supporting Capital Punishment Boxing is not only aligned with the company’s vision, but also in tune with supporting and cultivating healthy children in our own backyard.

Next time you are in Harrisburg, stop by Capital Punishment Boxing. Come ready to sweat, ready to learn and, more importantly, come ready to become a better you! ◆

 

Ali Waxman

You must be logged in to post a comment Login