Reflections at the End of the Year/Reflexiones al final del ano

One does not have to know anything, nor does one need to have everything. One thing that one should learn is to appreciate the very thing that one already has and value whatever things one already knows at this very moment.  To distinguish where you are and to recognize what you already know is the first step in growing physically and intellectually while enjoying heartily and spiritually our lifelong journey. Remember that thoughts encourage commitment, hope compels action and value drives behavior.

Our thoughts are just the product of our thinking. Our feelings are the direct result of our internal sentiments as well as our external exposure to the beauty as well as the dark side of our society. We cannot control what happens outside of us, but we can certainly manage what happens inside of us. Thoughts and feelings are constantly passing by so they are not specifically good or bad until we become aware and acknowledge them.  It is really the time when thoughts and feelings actually become ours. When we become aware and acknowledge those thoughts and feelings, by paying attention, analyzing or contemplating them as they come or as we encounter them, it is the time when thoughts and feelings become part of our framework of thinking and the pattern of expected actions.

As the year is ending, I would like to take this opportunity to challenge all of you to look deep in your heart, brain and spirit to find all the great things that have happened to you. Recognize the best of you and the best of others, and be thankful for what we have had in 2015. If there are things that we did not like or things that were sad, bad or risky, keep in mind that they are just temporary conditions that will serve as learning experiences on our earth’s journey.  Pick them, remember, acknowledge and let them go because they are now in the past.

Live the very moment that you have, dream as big as

possible and plan ahead as consciously as you can so

you can live and enjoy this present moment as we

approach the immediate future that will always

look promising, hopeful and achievable.

Remember my dear readers, “The best is yet

to come.”

Happy end of 2015 and an even better

and happy 2016.

Uno no tiene el deber de saber nada, ni la necesidad de tenerlo todo. Una cosa que uno debe aprender es a apreciar  las cosas que uno ya tiene y valorar las cosas que uno ya sabe en este momento. Distinguir dónde estamos y reconocer lo que ya sabemos es el primer paso para crecer física e intelectualmente mientras disfrutamos sanamente y espiritualmente nuestro largo viaje de vida. Recuerde que los pensamientos estimulan el compromiso, la esperanza obliga a la acción y los valores guían el comportamiento.

Nuestros pensamientos son sólo el producto de nuestro pensar. Nuestros sentimientos son el resultado directo de nuestros sentimientos internos así como nuestra exposición externa a la belleza, así como el lado oscuro de nuestra sociedad. No podemos controlar lo que sucede fuera de nosotros, pero sin duda podemos manejar lo que sucede dentro de nosotros. Los pensamientos y sentimientos están constantemente pasando y no son especialmente buenos o malos hasta que somos conscientes de ellos y los aceptamos.  Es realmente el momento en el que los pensamientos y sentimientos llegan a ser realmente nuestros. Cuando llegamos a ser conscientes y reconocemos los pensamientos y sentimientos, prestando atención, analizando o contemplándolos como vienen o como las encontramos, es el momento cuando los pensamientos y sentimientos se convierten en parte de nuestro marco de pensamiento y el patrón de acciones esperadas.

Como el año está terminando, me gustaría aprovechar esta oportunidad para retar a todos ustedes a mirar en lo profundo de su corazón, de su cerebro y de su espíritu para encontrar todas las grandes cosas que nos han ocurrido a nosotros. Reconozca lo mejor de usted y lo mejor de los demás y esté agradecido por lo que hemos tenido en el 2015. Si hubieron cosas que no nos gustaron o cosas que fueron tristes, malas o arriesgadas, tenga en cuenta que se trata de condiciones temporales que servirán como experiencias de aprendizaje en nuestro viaje de la tierra.  Recójalas, recuérdelas, reconózcalas y déjelas ir, ya que ahora están en el pasado.

Viva en el momento en que tiene, sueñe tan grande como sea posible y planifique tan conscientemente como pueda para que usted pueda vivir y

disfrutar el momento

presente a medida

que nos acercamos

al futuro

inmediato que

siempre parecerá

prometedor,

esperanzado y

alcanzable. Recuerden mis

queridos lectores,

“Lo mejor aún está por

venir.” Feliz

fin de año 2015

y un

aún mejor y

feliz 2016.

Dr. Hector Richard Ortiz

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