THE FREEDOM OF ART & THE ART OF FREEDOM/LA LIBERTAD DEL ARTE Y EL ARTE DE LA LIBERTAD

La Comida Que Alimenta Cuerpo y Alma

By Sandra Tamez

 

Los mercados locales en los alrededores del Estado de Pensilvania son un tesoro. Tan coloridos y llenos de vida. Es un estado tan fértil, radiante, agrícola y productivo. No importa lo que se cultive en el territorio, florecerá.

Para complementar increíblemente la riqueza de nuestra tierra, contamos con la adorable comunidad de granjeros: Amish y Menonitas, que son sociedades sanas y realmente comprometidas con la agricultura y bienestar que rodea sus tareas y al resto de nosotros.

Me pregunto si realmente valoramos su esfuerzo y trabajo.

La vida moderna nos tiene tan ocupados; tan desconectados de nuestro espíritu y voces internas. Estamos constantemente de prisa tratando de lograr tantas metas que los supermercados y tiendas de conveniencia se han tornado realmente “convenientes” para nuestras sociedades porque contribuyen a que nuestras vidas sean aparentemente mas fáciles y cómodas. ¿Pero es ello realmente tan maravilloso cómo pensamos que funciona para nosotros?            Creer que ir a un lugar a comprar el elemento vital que mantiene nuestro mundo entero funcionando y pagar por productos caros embolsados, congelados, procesados llenos de químicos, preservativos y cultivados artificialmente a los que llamamos comida y, convencernos de que, llenar y empujar un carrito con cajas, paquetes plásticos y botellas, hace nuestras vidas más simples y convenientes ¡está muy lejos de la verdad.

Estamos engañándonos a nosotros mismos pensando que vivimos en una sociedad evolucionada, cuando de hecho estamos comprándonos problemas. Pagando por enfermedades. Estamos regateando la salud de nuestro cuerpo y alma.

Por el contrario, tomarnos el tiempo de visitar los mercados locales y preparar nuestras comidas de cero, nos trae verdaderos beneficios:

  • Conectar e interactuar con la gente que invierte sus vidas nutriendo y cultivando la vida.
  • Ahorrar dinero promoviendo la economía local.
  • Obtener productos frescos y orgánicos de cosecha propia, hechos en casa sin procesar.
  • Hacer ejercicio cargando frutas y verduras en bolsas o jalando el carrito al caminar.
  • Mantener nuestra conciencia saludable creando balanceados y deliciosos platillos.
  • Alimentar nuestro espíritu, vista, cuerpo y alma. ◆

 

 

THE FREEDOM OF ART & THE ART OF FREEDOM

 

The Food that Nourishes Body and Soul

By Sandra Tamez

 

The country markets around Pennsylvania are such a treasure, so colorful and full of life. The whole state is so fertile, radiant, agricultural and productive. It doesn’t matter what you want to grow in this territory, it is going to sprout.

Amazingly, to complement the richness of our land, we have this lovely Amish and Mennonite community of farmers who are really committed to the agriculture and well being around their duties.  I wonder if we really value their effort and work.

Modern life keeps us so busy in so many ways, so unplugged from our inner voices and spirits. We are always in a rush trying to accomplish our goals that grocery stores, supermarkets and convenient stores have become really convenient for our societies because they make our lives easier and more comfortable. But is that really as marvelous as we think it is?

To believe that getting the vital element that keeps our entire world working from a place where we pay for expensive bagged, frozen, processed, preservatives-filled, artificially grown products that we call “food” makes our lives easier and more convenient is so far from the truth.  We are cheating ourselves thinking that we are living in an evolved society, but we are in fact, buying trouble. We are paying for illnesses. We are bargaining the health of our body and soul.

To take the time to visit the local country markets instead and to prepare our own meals from scratch brings us so many benefits:

  • Connecting and interacting with the people who invest their lives nourishing and cultivating life.
  • Saving money promoting the local economy.
  • Having fresh, organic, homegrown and homemade unprocessed products.
  • Getting a workout from carrying the produce in bags or pulling a heavy handcart.
  • Keeping our consciousness healthy by creating delicious and balanced dishes.
  • Providing for your spirit, sight, body and soul. ◆

IMG_3886

Sandra Tamez

You must be logged in to post a comment Login